-La Superestructura
es exigente con sus miembros, y especialmente con sus divisiones, entidades y delegaciones
que son las que verdaderamente deben controlarlos. El Sistema abarca una serie
de funciones, de las cuales la Superestructura es la encargada de llevarlas a
cabo, aunque por delegación puede ser la Estructura, quien se ocupe de ello, mientras
ella misma asume cometidos de tipo esencialmente ideológico. Cada nivel tiene
dos funciones, la primera trabajar en los aspectos que le hayan sido
encomendados, y la segunda velar en sentido ascendente que las instrucciones
emanadas del Organismo Superior estén de acuerdo con el sentido de los
Estatutos Generales de funcionamiento del Ente, que se constituye de esta manera la unidad superior, en cuyo vértice se
halla La Junta Suprema, de la que emanan todas las normas ideológicas y de funcionamiento.
Esta Junta, por lo tanto asume el liderazgo total del Ente, Superestructura, Estructura,
Divisiones, Entidades, Delegaciones y miembros. El Sistema pretende mantener el
funcionamiento global de todos los organismos y miembros mediante unos
Estatutos Generales, que recogen los aspectos ideológicos y operativos que
permitirán el funcionamiento adecuado del Todo, que realmente es el cometido
primordial por el que debe velar la Junta Suprema, y dentro de ella su Director
General, que de esta manera se convierte en el líder de todo el entramado ideológico/organizativo.
Cada individuo, no obstante, y más allá de su cualificación específica dentro
del Ente, está doblemente subordinado, por un lado a la organización del nivel
correspondiente, y por otro a la del nivel inferior, que de esta manera actúa
como órgano controlador ascendente, evitando así desarrollos indebidos de cada
una de los organismos de cada nivel. Con independencia de estas Normas
Generales, cada miembro podrá asimismo ejercer una función controladora
mediante procesos perfectamente definidos en su área, y que en general
consisten en la posibilidad de señalar aspectos cuyo funcionamiento le parezcan
deficitario en la organización que corresponda a su nivel, e incluso de otros
niveles si percibe fallos, o estima la posibilidad de desarrollos superiores de
los mismos. De esta forma, y a sensu contrario, de la misma manera que la Junta
Suprema ejerce una función directiva en
lo niveles ideológicos y operativos, los miembros podrán a su vez participar en
ambos procesos a través de este método, que siendo más lento lógicamente debido
a las servidumbres administrativas y funcionariales, dejará constancia de sus
puntos de vista personales, colaborando y democratizando de abajo hacia arriba
el Sistema. El papel del Director General de la Junta Suprema será
esencialmente velar por la pureza ideológica del Sistema, mientras que sus
miembros, residente, secretario, delegado y delegado adjunto, se encargarán
esencialmente de la organización operativa, siendo de esta manera los que de alguna
forma estructuren la organización administrativa de cada nivel, controlando a
su vez que el Director General cumpla y haga cumplir el Estatuto, evitando de
esta manera derivas dictatoriales o caudillistas del mismo. En cada nivel la
organización correspondiente (Ente, Superestructura, Estructura, Divisiones, Entidades
y Delegaciones), estarán a su vez organizadas de manera similar, de forma que
el control en sentido horizontal prevalezca, sin que ello suponga una dejación
de la estructura piramidal del Todo de acuerdo con el Principio de Autoridad,
entendido en el sentido del imperativo categórico kantiano.
Este es el
resumen que cabe hacer del Sistema, sin profundizar en los detalles que cada
nivel se reserva en función de su función, de manera que la función global no
se vea distorsionada por deslizamientos indeseables que harían que todo se
fuera al garete.
No sé si me he
explicado.
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