El urogallo en celo se aprestó a la pelea con una actitud que dejaba mucho
de desear y decía poco de su hombría, si no se tiene en cuenta que padecía de
gota, como su propio nombre indica.
Pasan los minutos, los días, las semanas, los meses, los años, los siglos,
los eones, las eras, y te sigo esperando con la constancia de una ameba, incapaz
de aceptar la fugacidad de las células eucariotas.
En el día de hoy vencido y derrotado el ejército rojo, las fuerzas
nacionales han alcanzado sus últimos objetivos. La guerra ha terminado hasta
nueva orden. Pamplona, a siete de Julio de 1936, San Fermín. Riau, riau.
Firmado: Francisco Franco y Mariano Rajoy.
Llueve sobre los seres y las cosas, pero no sobre los entes, artefactos de
difícil definición y peor ubicación, siendo ubicuos y sin embargo
introvertidos.
Tras la lluvia, las gotas de agua, detenidas por un instante sobre las
ramas de un árbol, luchan denodadamente por no caer obedeciendo a la ley de la
gravedad, resistiendo, de esta manera heroicamente los embates de las leyes de
la física teórica, pero ignorando que la evaporación también obedece a las
mismas.
La desestructuración del sistema originó un caos sin precedentes en las
poblaciones afectadas que, no obstante, intentaron no darse por aludidas
organizando verbenas y justas literarias hasta donde fui posible, dada la
inexistencia de charangas y lápices de escribir.
Tu vulgaridad me abruma y me subyuga, pues me remite a mis instintos más
primarios, y por lo tanto, me identifico con lo más primitivo de mí y con el
teorema de la incompletitud de Gödel al mismo tiempo.
Existe un consenso casi universal desde Rousseau sobre la bondad natural de
los niños, desde que teorizó sobre el buen salvaje y su incapacidad para hacer
el mal. Pero Julio de pequeño metía a los pollitos bajo el grifo del jardín, y
luego les retorcía el pescuezo con un entusiasmo contradictorio con lo expuesto.
Nos hemos reunidos aquí en estas circunstancias para analizar la situación
en detalle, y ver como procedemos para salir de este apuro. Yo, para comenzar,
sugiero: ¡camarero, de momento una botella de vino tinto por cabeza!
El estropajo de esparto tiene cualidades que para sí quisieran las esponjas
y las bayetas de algodón o fibra. No obstante, son obstinados, y permanecen en
el fregadero hasta última hora, celosos de sí mismos.
He vuelto a ver a un antiguo amor. O amante, que en esos prefiero no hacer
distingos, pues a pesar de la poesía que encierra el primer término, ninguna
mujer quisiera en el fondo ser considerada estrictamente como una musa.
Al salir dio un portazo, y supo al
instante que suponía el final de una historia. La tarde en la calle era, sin
embargo, oscura y fría. Y también cargada de malos presagios, por lo que casi
de inmediato, regresó y dijo haber estado esperando mucho tiempo aquel momento.
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