No provoques al azar. Un
determinista debe atenerse al principio de causalidad si quiere que todo
salga como tiene que salir por los cojones.
La desubicación de
los supervivientes fue debida a la violencia del impacto. De qué impacto se
trata ya es harina de otro costal, que los técnicos examinan caso por caso. El ocaso,
sin embargo, es otra cosa, dicen.
Queridos alumnos, a partir
del día de hoy queda inaugurado un nuevo año mariano. Qué alegría contemplar
ante nosotros la virtual indefinición de la tabla periódica de los elementos.
Puestos a decir algo, claro está.
Nada es eterno excepto lo
que no soy capaz de nombrar pero que está donde ustedes pueden suponer. Y que
conste que no voy a mencionar la palabra bragueta por mucho que
insistan.
¡El cielo está despejado,
el cielo está despejado! ¿Y a mí qué coño me importa que el cielo esté
como esté? ¿Qué jurisdicción tengo yo sobre la atmósfera terrestre para
pregonar sus excelencias sin su autorización?
¡No tengo manos! Exclamó
en un rapto de idiosincrasia autolítica. No hay problema, contesto el
otro. Las prótesis hoy en día son superiores a los órganos en sí. Pies
incluidos.
El final de la historia
fue suficientemente triste para que los deprimidos y los ludópatas insistieran
en sus tristezas y adicciones, por lo que hubo que cambiarlo por unos
chascarrillos de los hermanos Marx absolutamente marxianos. O marxistas,
que ahora no me acuerdo.
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